Enfrentando la experiencia sensorial al ejercicio del diseño.

Es la memoria y el aprendizaje lo que hace al hombre diferente del resto de los animales, adaptando su inteligencia no sólo a la información que recibe, sino también a la evolución genética que absorbe del medio ambiente y las condiciones sociales y sensoriales.

La memoria es el almacenamiento de la información codificada de lo que recibimos, adaptada en tiempo y espacio, recreando y recuperando constantemente la experiencia sensorial de la mente humana.

Memoria

Siempre escuchamos hablar de los tipos de memoria: a corto y largo plazo, pero también existe la llamada “memoria sensorial”, aquella que tiene muy poca duración, pero que se relaciona directamente con alguna experiencia ambiental que afecta ciertos estados síquicos; es interesante profundizar en este tipo de almacenamiento fugaz, pero que apela a lo menos racional, los sentidos, hoy se tiene más conciencia de esto y en publicidad se apela a los olores, colores y sonidos estimulantes que refieren a la memoria sensorial, es importante considerar que esto varía muchísimo de acuerdo al individuo, puesto que al ser tan arbitrario, se puede desencadenar el efecto contrario al deseado.

Aprendizaje

El aprendizaje podría definirse como la adquisición de nueva información y el posterior cambio en el comportamiento por el acceso de ésta, generando nuevos espacios para conceptualizar y redefinir la percepción.

Dentro del proceso de aprendizaje, hay tres grandes frentes que reconocer* :

1. La Habituación, que es acostumbrarse a ciertos estímulos o rutinas; al pasar el tiempo lo conocido ya pasa desapercibido, porque no se presta atención a los detalles que lo conforman.

2. La sensibilización, dependiendo de cómo nos afectaron ciertos impulsos, la forma de reaccionar que tendremos la próxima vez que nos enfrentemos a ellos, varía en cómo vamos a percibirlo, minimizar o exacerbar el estímulo, dependerá de la experiencia sensorial previa.

3. El aprendizaje asociativo, se produce cuando somos capaces de condicionar nuestras conductas a los estímulos recibidos, ya sea por acción o reacción y genera adaptación y actualización permanente, y es lo que principalmente utilizamos en los tipos de memoria que desarrollamos.

Generalmente se caracteriza la mente humana como la dinámica que se da entre dos tipos de procesos cognitivos: los superiores y los inferiores; los primeros; (entre los cuales se cuentan, el lenguaje, inteligencia, memoria, conciencia, modelos mentales, pensamiento, entre otros), controlan, dirigen y regulan a los segundos (percepción, sensación, atención, etc.) No hay que entender que se da una dinámica lineal entre ambos procesos, más bien consiste en un sin fin de operaciones holísticas, integradas e interconectadas, siendo posible en contextos intersubjetivos, afectivos y sociales, donde el aprender a partir de la memorización, nos hace capaces de redefinir conductas, armar planos de ubicación de nuestras ideas y generar consecuencias y modelaje de experiencia, comprender que estamos forjando imaginarios, no sólo a nivel gráfico y perceptual, sino de conductas que arman y potencian nuestra vida en sociedad.

Se da un control heterárquico o descentralizado sobre la estructura de la mente, con procesos paralelos simbólicos. Es lo que se llama conexionismo y fundamental objeto de estudio de la comunicación para el diseño, desarrollando y conjugando la experiencia racional con la sensibilidad de los estímulos del medio, la cognición va forjando el puente entre lo que vemos y lo que percibimos, resultando un enfrentamiento de la experiencia sensorial, con toda la adaptabilidad de la percepción en la memoria de quienes serán los receptores de nuestros mensajes, de quienes evaluarán y recordarán lo que finalmente es el fruto de nuestro trabajo.

* Referencias de: “Static and Dynamic Neural Networks”; from Fundamentals to advanced theory. Madam M. Gupta, Liang Jin and Noriyasu Homma, Foreword by Lofti A. Zadeh. Editorial, John Wiley ans Sons.inc, IEEE Press, 2003. Primera Edición